¿Las serpientes y los alacranes representan al demonio? Esto dice realmente la Biblia
¿Las serpientes y los alacranes representan al demonio? Descubre qué significa realmente este pasaje del Evangelio de san Lucas y qué enseña la Biblia.
Cuando Jesús dijo a sus discípulos: “Les he dado poder para pisotear serpientes y alacranes” (Lc 10,19), no estaba invitándolos a enfrentarse a estos animales ni afirmando que fueran el demonio. Entonces, ¿qué quiso decir con esas palabras?
El pasaje ha despertado preguntas durante siglos. Mientras algunas personas relacionan a las serpientes con Satanás por el relato del Génesis, otras se preguntan si los alacranes también representan al maligno. Sin embargo, la Biblia ofrece una respuesta más profunda: Jesús utiliza estas imágenes para hablar de la victoria del bien sobre el mal y del poder que Dios concede a quienes anuncian el Evangelio.
Te recomendamos: ¿Qué significa seguir a Jesús? Esto enseñó a sus discípulos
¿Las serpientes y los alacranes representan al demonio?
La respuesta es no, al menos no de manera literal. En el Evangelio de san Lucas, Jesús emplea estas figuras como un lenguaje simbólico para expresar que sus discípulos recibirán autoridad sobre las fuerzas del mal.
El contexto ayuda a entenderlo. Jesús había enviado a 72 discípulos de dos en dos para anunciar la llegada del Reino de Dios, sanar enfermos y expulsar demonios. Cuando regresaron, lo hicieron llenos de alegría porque incluso los espíritus malignos se sometían en el nombre de Cristo.
Fue entonces cuando Jesús respondió: “Vi a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para pisotear serpientes y alacranes y para vencer toda la fuerza del enemigo; nada les podrá hacer daño” (Lc 10,18-19).
Más que hablar de animales, el Señor estaba utilizando imágenes conocidas para expresar la derrota del maligno y la protección de Dios sobre quienes cumplen su misión.
¿Por qué Jesús menciona serpientes y alacranes?
De acuerdo con Mons. Salvador Martínez Ávila, el entusiasmo de los discípulos provenía de haber experimentado el poder de Dios sobre los espíritus malignos. Sin embargo, Jesús aprovecha ese momento para recordarles cuál debe ser la verdadera alegría del cristiano.
Aunque reconoce que les ha concedido autoridad para vencer al enemigo, también les advierte que lo más importante no es derrotar al demonio, sino pertenecer al Reino de Dios.
Por eso concluye con una enseñanza que cambia completamente la perspectiva: “No se alegren de que los demonios se les someten; alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.
Con estas palabras, Jesús enseña que el mayor regalo de Dios no son los dones extraordinarios, sino la salvación.
Te recomendamos: ¿Cómo se vence al demonio?

¿La serpiente siempre representa al demonio?
No. En la Biblia, la serpiente tiene distintos significados según el contexto.
Por una parte, Jesús mismo invita a sus discípulos a ser: “Astutos como serpientes y sencillos como palomas” (Mt 10,16).
Aquí la serpiente simboliza la prudencia, la inteligencia y la capacidad de actuar con sabiduría.
Sin embargo, en el libro del Génesis, la serpiente aparece como el instrumento mediante el cual el tentador induce a Adán y Eva a desobedecer a Dios. A partir de este relato, la tradición cristiana ha visto en ella una imagen del engaño y del maligno.
Por ello, cuando Jesús habla de “pisotear serpientes”, retoma un símbolo que sus oyentes comprendían fácilmente: el triunfo definitivo de Dios sobre el pecado y sobre todas las fuerzas que apartan al ser humano de Él.
¿Qué representan los alacranes en la Biblia?
Al igual que ocurre con las serpientes, los alacranes tampoco representan literalmente al demonio. En las Sagradas Escrituras aparecen como símbolo del sufrimiento, el peligro y las fuerzas que se oponen a la obra de Dios.
Uno de los ejemplos más claros se encuentra en el Apocalipsis, donde los alacranes son utilizados para describir poderes que atormentan a una parte de la humanidad. Se trata de un lenguaje simbólico que busca expresar la intensidad del combate espiritual y las consecuencias del pecado.
Por eso, cuando Jesús habla de “pisotear serpientes y alacranes”, está afirmando que quienes cumplen la misión que Él les encomienda no deben temer al poder del maligno, porque Dios mismo los sostiene y protege.
¿Qué significa “pisotear serpientes y alacranes”?
Las palabras de Jesús no son una invitación a desafiar el peligro físico ni una promesa de inmunidad frente a cualquier accidente. Se trata de una imagen que expresa la autoridad que Cristo concede a sus discípulos para vencer las fuerzas del mal mientras anuncian el Evangelio.
Como explica Mons. Salvador Martínez Ávila, esta autoridad no nace de la capacidad humana ni de los méritos personales de los discípulos. Es un don recibido de Dios.
En otras palabras, el poder para vencer al enemigo no depende de la fortaleza de cada persona, sino de la presencia de Cristo que acompaña a quienes cumplen su voluntad.
La verdadera victoria no consiste en derrotar al demonio
Después de reconocer que los discípulos habían recibido autoridad sobre el enemigo, Jesús cambia el centro de la conversación.
El Señor les recuerda que el mayor motivo de alegría no debe ser haber expulsado demonios, sino haber recibido el regalo de la salvación.
Con ello enseña que la vida cristiana no debe centrarse en el miedo al maligno ni en la búsqueda de manifestaciones extraordinarias, sino en vivir unidos a Dios y participar del Reino de los cielos.
Esta enseñanza sigue siendo actual, especialmente en una época en la que con frecuencia se exagera el poder del demonio o se interpretan de forma incorrecta algunos pasajes de la Biblia.

¿Qué significa este pasaje para los cristianos de hoy?
Las palabras de Jesús son una invitación a vivir con confianza y no con miedo.
Los cristianos creen que Cristo ya venció definitivamente al pecado y a la muerte mediante su Pasión, Muerte y Resurrección. Por ello, ninguna fuerza del mal puede separarnos de Dios cuando permanecemos unidos a Él mediante la oración, los sacramentos y una vida conforme al Evangelio.
Más que obsesionarse con el demonio, este pasaje invita a fortalecer la fe, confiar en la protección de Dios y recordar que el verdadero triunfo consiste en caminar hacia la santidad.
Preguntas frecuentes sobre las serpientes, los alacranes y el demonio
¿La Biblia dice que las serpientes son el demonio?
No. La Biblia utiliza la serpiente con distintos significados. En algunos pasajes representa la astucia y la prudencia, mientras que en el relato del Génesis aparece como símbolo de la tentación y del engaño, razón por la que la tradición cristiana la ha asociado con Satanás.
¿Los alacranes simbolizan al demonio?
Tampoco. Los alacranes aparecen en algunos textos bíblicos como imágenes del sufrimiento, del peligro o de las fuerzas que se oponen a Dios, pero no representan literalmente al demonio.
¿Qué quiso decir Jesús con “pisotear serpientes y alacranes”?
Jesús utilizó una expresión simbólica para enseñar que quienes anuncian el Evangelio reciben de Dios la fuerza necesaria para vencer el mal y permanecer firmes en la fe.
¿Los cristianos deben tener miedo al demonio?
No. La enseñanza de la Iglesia recuerda que el demonio existe, pero también que Cristo ya lo venció con su muerte y resurrección. Por ello, la vida cristiana debe centrarse en la confianza en Dios, la oración y los sacramentos, no en el miedo.
Más que temer al mal, Jesús invita a confiar en Dios
El mensaje central de este pasaje no consiste en identificar a las serpientes o los alacranes con el demonio, sino en recordar que ninguna fuerza del mal puede prevalecer sobre quienes permanecen unidos a Cristo.
La verdadera victoria del discípulo no está en realizar signos extraordinarios ni en sentirse superior al enemigo, sino en vivir como hijo de Dios y caminar hacia la santidad. Por eso Jesús concluye con una enseñanza que sigue interpelando a los cristianos de hoy:
“No se alegren de que los demonios se les someten; alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo” (Lc 10,20).
En definitiva, este pasaje del Evangelio de san Lucas invita a mirar más allá de las imágenes simbólicas y descubrir el corazón del mensaje cristiano: Cristo ha vencido al mal y acompaña a quienes ponen su confianza en Él.


